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El manual definitivo de la protección solar

Sabemos que cuando el labial ha desaparecido de tus labios, lo vuelves a aplicar, cuando tu pelo se enreda por el viento, lo peinas, cuando notas tus manos secas, las hidratas… Pero… ¿te vuelves a aplicar el protector solar cuando tu piel ya lo ha absorbido?

Muchas personas olvidan ese sencillo y rápido paso tan importante que evita quemaduras en el rostro, previene la aparición de manchas oscuras y que se acelere el envejecimiento cutáneo. Mantener un cutis sano, luminoso y sin manchas empieza por protegerlo de los rayos solares.

Por eso, hoy vamos a repasar las reglas básicas de todo protector solar para que esta Semana Santa no haya ninguna duda sobre ello. ¡Toma nota!

  1. Escoge el protector solar que mejor vaya contigo

Afortunadamente, hoy en día existe una gran variedad de protectores solares. Gracias a ello podemos elegir aquel que se adapte a nuestros gustos, necesidades/actividades o tipo de piel.

Escogiendo el protector solar anti-manchas según tu tipo de piel (normal, seca, mixta, grasa o sensible) combatirás las manchas cutáneas a la vez que aportarás a tu cutis los cuidados específicos que le convienen.

También puedes escoger tu protector solar según tu estilo de vida: si realizas deporte al aire libre puedes usar un spray como el Beach&Sport SPF50+, si te maquillas a diario, opta por la crema Pre-base SPF50+ y si eres superpráctica y te gusta simplificar los pasos con un «todo en uno» tienes la CC Cream SPF50+.

Sea como sea, ¡tienes un protector solar casi hecho a medida en la línea de protectores solares de Bella Aurora! Todos ellos te ofrecen una protección óptima contra los rayos UVA, UVB e Infrarrojos. Además, cuidan la piel con activos despigmentantes, hidratantes, calmantes y antioxidantes.

  1. ¡Aplica tu protector solar antes de salir de casa!

Tanto si el día está nublado como si hace sol, los rayos solares inciden en nuestra piel. Por ello te recomendamos que inviertas solo dos minutos de tu tiempo cada mañana en aplicar tu protector solar y tu piel estará eternamente agradecida. ¡No hay excusa, tiene que ser un hábito los 365 días del año!

Cada mañana, sobre la piel limpia y después de la crema hidratante habitual, aplica el protector solar de manera generosa y uniforme sobre todo el rostro unos 30 minutos antes de salir de casa. Es importante seguir ese orden para que cada producto actúe correctamente.

La cantidad recomendada por los expertos es de 2mg/cm2 (o lo que es lo mismo, el tamaño de media nuez para todo el rostro). Recuerda que una reducción en la cantidad aplicada puede disminuir de forma significativa el nivel de protección óptimo. Además, no olvides aplicar sobre cuello, orejas y todas aquellas partes descubiertas de tu cuerpo. ¡No dejes zonas desprotegidas!

  1. ¡El protector solar siempre en tu bolso!

El sudor, el roce de la ropa y otros factores hacen que el producto pueda desaparecer parcialmente o perder su eficacia a lo largo de las horas. Dependiendo de tu actividad diaria, el tiempo de exposición al sol y de la hora del día, necesitarás renovar la aplicación con mayor o menor frecuencia.

En la playa debes aplicarlo, como mínimo, cada dos horas para que tu piel esté totalmente protegida. Eso sí: si te das un baño y/o te secas con la toalla, ¡debes volver a aplicarlo aunque no hayan pasado las dos horas!

Para el uso diario no es necesario reaplicar estrictamente cada dos horas, ya que no estamos expuestos continuamente al sol. Pero recuerda aplicarlo en las zonas descubiertas antes de salir de la oficina o en caso de sudoración excesiva.

Con estos pequeños consejos, ¡disfrutarás de una piel perfecta y protegida esta Semana Santa!