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¡Por fin estamos bronceadas!

Por fin estamos bronceadas

Después de horas y horas debajo del sol, ¡hemos conseguido ponernos morenas!¡Vaya! hemos descubierto que aún y estando morenas,  hay algunas zonas como la cara externa de los brazos o la cara anterior de las piernas, que las tenemos ligeramente secas y descamativas. Además han adquirido un color algo blanquecino y están hipopigmentadas.

Son más típicas en personas con piel sensible o con piel atópica, y pueden aparecer como lesiones residuales donde antes ha habido un eccema.

Son muy típicas en personas que se enjabonan en exceso durante la ducha o el baño y lo hacen con agua demasiado caliente, tanto que llegan a deshidratar en exceso la piel.

El manto hidrolipídico es el mecanismo de defensa de la piel. Es la capa más superficial de la epidermis y su función principal es formar un film continuo que protege y aísla a nuestra piel del medio externo. Está compuesto por el sebo que segregan las glándulas sebáceas y el sudor, producido por las glándulas sudoríparas. Los componentes de la flora bacteriana de nuestra piel y otros agentes externos, como la radiación UV, el frío, la humedad… alteran su composición.

Por ello, una correcta higiene de la piel es necesaria para mejorar nuestra piel y evitar el exceso de sebo. Aun así, la higiene no debe ser agresiva, ya que eliminaría por completo el manto hidrolipídico y nuestra piel perdería un mecanismo de defensa frente a la oxidación e inflamación que provocan la radiación UV y demás condiciones adversas del medio.

Las zonas afectadas, al exponerlas al sol, no adquiriran un bronceado uniforme, pues como lesiones post inflamatorias que son, necesitaran de hidratación que contribuya a restaurar el manto graso de la piel.